Bizcocho maravilla

Cualquiera que le pregunte a mi hermano Fede cuál es el mejor bizcocho del mundo recibirá la misma y rotunda respuesta: el bizcocho maravilla. El origen de este manjar se encuentra en un recetario de la Olla Essen (que se consiguen incluso a día de hoy en Argentina) de hace muchos años. Prometo, cuando vuelva a casa, subir una foto del recetario, que no tiene desperdicio.

La verdad es que es una de esas recetas de probar para creer. Las fotos jamás le hacen justicia (más allá de mis limitadas posibilidades como fotógrafa). Así que tendrán que creerme cuando digo que es el mejor bizcocho del mundo: el más esponjoso, sabroso y ligero. Da la impresión de estar comiéndose una nube de vainilla.Bizcocho maravilla2

He de decir que probé esta receta con la mezcla de harina de arroz y maizena que podemos usar habitualmente en la repostería sin gluten y el resultado no es el mismo: no se obtiene la esponjosidad característica del bizcocho. Sí la conseguí con la harina Mix Dolci de Schär. Puede que con la mezcla de harinas casera hiciera falta agregarle gasificante o algo así, habrá que probar. Se me ocurre que incluso con algo de fécula de patata puede ir bien. Ah! Y es importante que el molde sea alto, que sube bastante.

Por cierto, con este bizcocho participo en el reto de Javi Recetas, que me da la sensación de que esto es lo que busca.

Por último, os recuerdo que hoy a las 23:00 (hora peninsular) termina el plazo para inscribirse al supermegasorteo que tenemos aquí. Así que no os quedéis fuera y cumplid con todas las bases, que después no quiero que llore nadie!!Sorteo Singlutenismo Sigue leyendo

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Ñoquis del 29

En Argentina hay una tradición según la cual el día 29 de cada mes se comen ñoquis. He estado investigando varias páginas web, y me han encantado los diversos orígenes que se le atribuyen a esta tradición.

Por un lado, hay un posible origen italiano que habla de una leyenda basada en San Pantaleón. Según esta historia, un 29 de julio pidió pan a unos campesinos del Veneto, que lo invitaron a comer, a pesar de ser muy pobres. A modo de agradecimiento, les anunció un año de grandes cosechas y muy buena pesca. Por ello, el 29 de cada mes, se recuerda este episodio con una comida sencilla y barata, como los ñoquis.

Hay otro origen italiano, del que creo que puede participar en parte mi familia debido a la región de la que proviene. Se dice que por el año 1690, en un pueblito del Piamonte hubo una gran pérdida de una cosecha de trigo. Por aquella época, las patatas estaban destinadas al consumo animal, pero era tal el hambre que había en el pueblo a causa de la pérdida del cultivo, que hicieron esta pasta a base de patatas. Desde entonces, el 29 de cada mes, que era el día del Santo Patrono, se reunían en la plaza principal del pueblo, donde festejaban haciendo ñoquis y agradecían por sus cosechas.

Otro origen de esta tradición, y es el que siempre se ha contado en mi casa, es que al ser finales de mes, la gente ya no tenía mucho dinero para comer, por lo que comían ñoquis que, al estar hechos fundamentalmente de patatas, son bastante baratos.

Por último, uno que me ha cautivado especialmente, seguramente por lo bonito de agasajar a los compañeros con la comida. Resulta que a finales de la década de los 70, un grupo de periodistas gastronómicos de Buenos Aires solía juntarse a comer en casa de uno de ellos cada mes a comer. Entonces, el anfitrión preparaba una comida con la que dar la bienvenida a sus invitados a su casa. Un día 29, en casa de Monona Molina, los periodistas fueron recibidos con unos simples ñoquis de papa que hicieron las delicias de los comensales. Tanto fue así, que aquello dio lugar al llamado Club del Ñoqui, que se reunía cada 29 a degustar tal manjar.Ñoquis

Por supuesto, en mi casa, que nos apuntamos a un bombardeo, si de comida se trata, hemos llevado a cabo esta tradición siempre que nos hemos acordado (tampoco es que vivamos pegados al calendario…). Además, la costumbre manda poner un billete de un peso argentino debajo del plato para atraer la buena fortuna (económica, se entiende). Vi alguna vez que en ciertas familias se pone el billete debajo de todos menos de un comensal, y al finalizar la comida, lava los platos quien no tenga el billetito. Cuando éramos chiquitos, mis hermanos y yo acudíamos a la minicolección de monedas y billetes que tenía mi papi para rescatar los pocos billetes de $1 que tenía y los poníamos debajo del plato. Ahora que ya no tengo ninguno de esos billetes, no sé si poner uno de 5€ o de cualquier otra cosa, por miedo a que termine corrompiendo mi plato.

Claro, este febrero no tiene 29… Resulta que cuando los hicimos para el 29 de enero, ni medimos ni pesamos nada. Esta vez quisimos hacerlos con todo en regla para que el próximo 29 nadie se quede sin comer ñoquis sin gluten :) ¿Terminaré estableciendo una tradición entre los seguidores de Singlutenismo? ¡Ojalá! Sigue leyendo