Quinoa con verduras y salsa tamari

Seguramente ya habrán oído todos hablar de la quinoa y sus maravillosas propiedades. Es un pseudocereal rico en vitaminas C y E, vitaminas del complejo B, minerales, tiamina, rivoflamina, hierro, proteínas, magnesio… sigo? Se cultiva en su mayor parte en Perú y Bolivia y desde allí se distribuye a nivel mundial. No es de extrañar el precio que tiene, dado lo popular que se ha convertido este pseudocereal no sólo en las dietas sin gluten, sino en todos los ámbitos. Mis sentimientos respecto a la globalización de la quinoa son muy encontrados, pero no es el momento de hablar de ello.

Ya hace tiempo que la probé por primera vez, incluso la he usado en recetas, y me declaro una auténtica fan.Quinoa3

Voy a aprovechar para recopilar aquí una serie de los mejores recursos que tenemos por Internet sobre la quinoa, que creo que es muy importante.

Vamos, que tenemos surtido de quinoa para largo. Creo que vale la pena explorar todas sus posibilidades porque, sin duda, son muchísimas.

Yo, en esta ocasión, voy a aportar un plato que puede servir como principal o como acompañamiento y que, sin duda, está exquisito. Además, preparé la quinoa con la Rice & Grain Cooker de Lékué y quedó absolutamente perfecta. Se hace en el microondas en tan solo 11 minutos (para 2 personas) y en 3 minutos más de reposo está lista! De hecho, nada más terminar el tiempo de microondas pensé que le sobraría un poco de agua, pero con el reposo termina de absorber todo el agua y se queda suelta y en su punto… Una maravilla!!!

Por cierto! Aprovecho para recordar a todo el mundo que estamos de sorteo, y el premio incluye la Salad Shaker de Lékué! Hay más información haciendo clic en la imagen de abajo.

Sorteo Singlutenismo

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El taller sin gluten: un proyecto lleno de cariño e ilusión

Hace un par de semanas, contaba en Instagram que en singlutenismo la cabeza no tiene vacaciones. Y lo decía completamente en serio. Hoy tengo el honor de presentar ante el mundo algo en lo que Raquel (a quien todos conocerán por Celiaquines) y yo llevamos trabajando una temporada: el taller sin gluten. Podría contar cosas muy bonitas y emocionantes sobre la historia de cómo llegamos hasta aquí, pero por hoy quisiera centrarme en contar de qué va este proyecto que tan ilusionadas nos tiene.El taller sin gluten

Desde el taller sin gluten queremos acercar a celíacos y otros intolerantes y alérgicos alimentarios la posibilidad de ser dueños de su dieta en todos los ámbitos posibles. Queremos desterrar esa idea de que nuestra dieta nos limita mediante una serie de herramientas: talleres, show cookings y charlas. Desde nuestros blogs nos dedicamos a compartir recetas y experiencias, pero está claro que no hay nada como hacerlo en vivo y en directo. La experiencia que tuvimos en Orihuela trabajando juntas en el show cooking de dulces nos dejó con tan buen sabor de boca que queremos llevarla al mayor número posible de personas allá donde vayamos.

La idea es llevar nuestras actividades a los establecimientos que nos proporcionen un lugar para ello y ponerlos a disposición de cuantos quieran asistir. Además, estaremos encantadas de contar con las asociaciones y proporcionarles todo aquello que podamos para complementar la formación que ofrecen a sus socios. Si queréis que hagamos algo por vuestra zona, no tenéis más que comentárnoslo y, si podéis, ponernos en contacto con alguien que tenga un espacio en el que llevarlo a cabo.El taller sin gluten7Lo que se puede ver en esta entrada es una pequeña muestra de los contenidos del dossier que hemos elaborado para presentar nuestro proyecto. En los próximos días lo enviaremos por correo electrónico, ¡así que estad atentos! :)

Para más información, no dudéis en contactar con nosotras. Aquí dejo los detalles:El taller sin gluten9

Espero poder traer muy buenas noticias pronto sobre el taller sin gluten!! Esto no ha hecho más que empezar!!

Por último, quisiera agradecer especialmente a todas las personas que nos hay ayudado a llevar todo esto a cabo. Sin sus consejos, críticas y sabiduría hubiéramos estado mucho más perdidas. Muchísimas gracias por todo :)

Donuts sin gluten: segundo aniversario sin gluten

Si la primera entrada fue especial, porque era el día del pan, la segunda ya es para hacer una fiesta: hoy es mi segundo aniversario desde que dejé el gluten. Recuerdo que una amiga me dijo, mientras nos tomábamos un café hace dos años, que por qué no me comía la chocolatina, si me la había comido el día de antes, y le respondí: “Porque si me la como, no empiezo hoy, empiezo mañana”.

He de decir que fue un muy mal día para empezar. Sólo a mí se me ocurre dejar el gluten un festivo y sin provisiones para hacer cosas ricas. Y me entraron ganas de comerme un bizcocho de chocolate, y terminé en Opencor comprando unos minibollos con un sabor a industrial que daba arcadas, a 1€ el bollo. Regla número 1 del singlutenismo aprendida: hay que ser previsor. Regla número 2 también: el singlutenismo es CARO.

Dos años después puedo decir con total seguridad que me desenvuelvo muchísimo mejor. La verdad es que siempre me ha gustado cocinar, y, de hecho, llevo desde los 7 años haciendo pan (me enseñaron en una granja escuela). A los 17 aprendí a hacer pizza. Y entre medias, tortas, panqueques, escones escoceses (la historia de este nombre en otro momento), tartas de espinaca, canelones, bizcochos, postres… La adaptación al singlutenismo no fue tan difícil: no te cuesta tanto si ya te gusta cocinar de entrada. Es un poco frustrante ver cómo las harinas no responden igual, pero con tanto maestro singlutenero en la red, las cosas se llevan mucho mejor.

Mi entrada de hoy, tan especial por ser mi aniversario (sí, me lo quiero celebrar, ¿qué pasa?), va dedicada a una gran maestra, a la que le daré un gran abrazo el día que la vea, y a la que le tengo que hacer un monumento. Mentiría si dijera que fue uno de los primeros blogs que conocí. No tengo ni idea de cuál fue el primero. Soy tan despistadísima que fui cayendo de uno en otro, sin saber el orden. Pero sí que estoy segura de que es uno de los blogs a los que más recurro. Siempre lo digo: Celiaquines lo tiene todo.

Suyos son los primeros panecillos tiernos que comí sin tener que congelar ni calentar, los crepes que hago allá donde vaya son los suyos, y el día que hice el Pan Miguel no cabía en mí de la ternura que me transmitía. Eso sí: me dieron ganas de matarla cuando probé su pan de queso georgiano, sobre todo porque me lo comí yo sola en tan solo dos sentadas. Y no lo quemé.

Llevo bastante tiempo amagando con hacer lo que traigo hoy, pero nunca encontraba el tiempo. De hecho, ayer (cuando los hice) tampoco lo tenía. Además, Celiaquines advierte en su blog que es una masa pegajosa, y eso también me tiraba para atrás. La verdad es que llevo bastante bien el pegajosismo de las masas sin gluten (que, para quienes no lo sepan, es de un grado bastante alto), pero en días con poco tiempo y con mucho agotamiento, es más difícil enfrentarse a esas masas. Hasta que me acordé de mi querida amiga la panificadora. Así que decidí intentarlo y me puse manos a la obra. La receta original está aquí. Y aquí mi adaptación.

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