Valencia sin gluten

Parece mentira que haya vivido durante dos años como celíaca en Valencia y jamás le haya dedicado una entrada en mi blog. En la Comunidad Valenciana tenemos la suerte de contar con una asociación que se mueve mucho y muy bien, así que la oferta gastronómica a la hora de salir a cenar por ahí es espectacular, tanto en calidad como en variedad de comidas y precios. Desde aquí, quiero agradecer a todo el equipo de nutrición su gran labor a la hora de formar y controlar establecimientos. Y también me gustaría animar a todo el mundo a hablar con los dueños de los restaurantes que ponen toda la buena voluntad para ofrecernos algo sin gluten. Así es como empezó la historia del Mey Chen: es el primer restaurante chino apto para celíacos de la Comunidad Valenciana. En el restaurante, Isabel tenía en cuenta a los celíacos y les indicaba qué podían comer y qué no. Unos cuantos les comentamos que podrían ponerse en contacto con la asociación, para poder llevar a cabo la formación para que pudiéramos comer con seguridad, y de igual forma pusimos en contacto a Ramón (el que se encarga de estos temas en ACECOVA) con el restaurante para que les ofreciera sus servicios. Esta bonita historia tuvo un final feliz: un restaurante chino con carta específica para celíacos y con todo el personal al tanto en cada momento de si se está cocinando y sirviendo un plato para celíacos. En resumen: que cuando alguien vea posibilidad de menú o cerveza sin gluten en algún establecimiento, que avise a su asociación para que se pongan manos a la obra.

Entre el 5 y el 20 de marzo estuve en Valencia. Fui porque Carlos inauguraba su exposición en pleno centro de la ciudad, justo al lado de la Plaza de la Reina (que, si no la han visto, les recomiendo que se pasen por allí, ha quedado muy bonita), y aproveché para quedarme en Fallas. Con toda la vida en la calle que se hace en esas fechas, fue una oportunidad genial para repasar algunos de los lugares que ya conocía, y probar los nuevos que se incorporaron al listado de establecimientos aptos para celíacos al poco tiempo de irme de Valencia a finales del año pasado. Espero que esta información les sea de utilidad si visitan esta ciudad. Por cierto, pondré la ubicación en Google Maps de cada establecimiento para que sepan encontrarlos bien. Sigue leyendo

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Torre de crêpes o panqueques (paso a paso)

En mi familia lo de la comida es algo muy importante. Siempre se ha considerado que preparar una cena o una comida especial para alguien es una de las mejores maneras de agasajarlo, y precisamente por eso todos teníamos derecho a elegir la comida y la cena de nuestro cumple y nuestro santo. Nochebuena, Navidad, nochevieja, año nuevo, día de reyes y Pascua también eran días de comida especial. Pero en casa nunca se gastó una barbaridad en poner grandes cantidades de marisco y cosas así. Lo que tenían de especial estas fiestas era que tenía entrante, plato principal, pan dulce y mesa dulce. Y después ya todo dependía de la Yolita y de su imaginación y habilidades culinarias (que, por supuesto, jamás de los jamases nos decepcionaron). Es más: con el tiempo suficiente (algo así como una semana, mínimo), la Yolita dedicaba una sobremesa a proponernos lo que había pensado para todas las comidas de las fiestas. Para colmo, mi santo es el 3 de enero, así que había que pensar en cena de nochebuena, comida de Navidad, cena de nochevieja, comida de año nuevo, comida y cena de mi santo, cena de víspera de reyes y comida del día de reyes. Y no repetirse. Casi nada. Lo mejor de todo esto es que no tengo la sensación nunca de haber vuelto a clase un 8 de enero hartísima de comer y con unos cuantos kilos de más. Aún no sé explicar cómo, pero juro que es así.

En fin, a lo que iba: la torre de panqueques es una de las comidas especiales por excelencia de estas fechas. La última nochebuena que pasé en Oviedo llevamos esto a la casa de Stella y Miguel, en sus dos versiones: mar y tierra. Es un plato que queda muy vistoso, muy fácil de hacer, que se puede preparar con antelación y que se conserva muy bien de un día para el otro en la heladera. Creo que no hay nada mejor para las navidades que tener la comida preparada desde por la mañana, de tal forma que la tarde-noche la pueda dedicar uno a ponerse lindo y todo eso. Además es una comida muy ligera, por lo que para una picadita “chuli” (como diría mi mami) se puede acompañar perfecto con cosas ricas. (Nota mental: dedicar una entrada a cosas para una picadita guay).

Como decía, hay dos variantes principales, pero la estructura admite todas las que nuestra imaginación nos pueda ofrecer. Sólo hay que tener una cosa en mente: el orden de las capas. Hay que pensar con qué ingrediente queda bien cada uno de los que pongamos, y los ponemos juntos. De esta forma, el jamón queda bien con el queso, y el queso queda bien con el tomate. Así que pondremos tomate-queso-jamón (o viceversa).

Otra recomendación importante es reservarse el crêpe más bonito que nos haya quedado para ponerlo de tapa, que será lo que se vea.

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