Pan de molde sin gluten y sin mezclas comerciales

Está claro: los mejores descubrimientos se producen por accidente. Sólo hace falta tener un día con ganas de pan de molde y sin harina Beiker en casa para traer el pan de Kisa al mundo sin mixes comerciales. No voy a decir que es el mejor pan que he probado jamás, porque aún tengo una vuelta que darle. Pero el resultado de este experimento salió muy rico, tiernito y con una densidad de miga muy equilibrada. En caliente le siento el sabor a garbanzo que a mí, personalmente, no me apasiona (porque no me fascinan los garbanzos, nada más), pero en frío lo pierde, y tostado también está muy rico.

1 Pan

Voy a aprovechar que es el primer pan de molde que desarrollo solita (inspirándome, como digo, en el pan de Kisa), y que además es sin mixes comerciales para dedicarle la entrada a una de las auténticas maestras de este mundo sin gluten. Lleva muchísimo tiempo en él (¿14? ¿15 años?), así que le tocó ver los peores y más difíciles tiempos, al igual que la evolución y la gran mejoría que se ha producido en el singlutenismo en los últimos años. Además, sus recetas favoritas son aquellas que usan harinas naturales que se pueden conseguir en muchas partes del mundo sin problemas de marcas, así que presiento que le hará especial ilusión. Hablo de Marisa o, como la conocen muchos, Famalap. En su blog, Cocina fácil sin gluten encontramos muchos experimentos, muchos éxitos y una gran sabiduría muy bien transmitida. Recientemente, alguien preguntó en el grupo 500.000 recetas para celíacos de Facebook si teníamos la receta de los bocaditos de limón tipo Cuétara. Marisa se puso manos a la obra y enseguida los publicó. También fue una de las que se metió en el laboratorio cuando nos embarcamos en la búsqueda del pan baulero, y en su blog y en los grupos de Facebook siempre tiene una palabra amable para el que está perdido y muchos consejos para los que tienen dudas. Que nadie se los pierda ni a ella ni a su blog.

Veamos, pues, la receta. Todas las harinas las he conseguido en Foody, como siempre. En especial la harina de mandioca (y digo bien, harina, no almidón agrio ni dulce), que me la consiguieron porque se la pedí expresamente. Creo que esta harina tiene mucho que descubrirnos aún, sobre todo para hacer nuestras masas con menos contenido de almidones y, por lo tanto, más sanas. Por otro lado, aquí presento la elaboración amasando en panificadora y horneando en un molde de plumcake tradicional (grandecito, de 30 cm. de largo) para hacerlo más fácil, pero se puede hacer todo a mano o todo en panificadora.3 corte

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Día mundial del pan (yo, sin gluten)

Tras mucho dar vueltas en la cocina, en la pecé y por el mundo, he caído, por fin, en un blog de cocina. Era cuestión de tiempo. De falta de tiempo, de hecho. Y no es que ahora me sobre, precisamente, pero tengo un motivo muy especial para empezar hoy con esto: es el día mundial del pan. ¿Y qué mejor oportunidad para inaugurar mi blog sin gluten? Ya habrá tiempo de escribir cosas varias sobre el blog, sobre el singlutenismo y demás. Quiero empezar de lleno con una receta, y espero que esto dure lo suficiente como para enrollarme muchas veces por acá. Noten todos que voy a escribir mi blog diciendo argentinidades. Por cierto: les recomiendo leerse toda la entrada antes de ponerse a cocinar, para tener en cuenta todo.

En fin, vamos allá.

Durante las últimas semanas, un grupo de blogueras, gente aún sin blog y yo le hemos estado dando vueltas al tema de hacer pan sin gluten. Los que ya conocen de qué va esto, saben que no es ninguna tontería. Cocinar sin gluten es carísimo y, en lo que respecta al pan, complicado. Hay muchas mezclas comerciales y muchos tipos de harina sin gluten que en las proporciones adecuadas dan lugar a panes exquisitos o a pan rallado, según se tercie. Tengo la esperanza de unirme poco a poco a esta gente que ha tenido el ánimo, las fuerzas y la testarudez de encerrarse en la cocina a experimentar y que han acabado convirtiéndola en su laboratorio particular (y sí, algunas cosas sin gluten también explotan en estos laboratorios).

El caso es que, como decía, dándole vueltas al tema del pan, algunas se empeñaron (desde hace ya tiempo) en conseguir un pan delicioso que no tuviera mezclas comerciales, de tal forma que fuera accesible para más gente. Y a otras nos arrastraron detrás. (Aviso: hablo en femenino porque este grupo está compuesto únicamente por mujeres).

Aquí les dejo la receta de mi prueba de pan baulero, el resultado y mis conclusiones. No sean demasiado exigentes, que es mi primera entrada, y no hice las fotos pensando en publicarlas jamás.

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