Cena especial de picadita

Pues sí, se ve que me gustan las ocasiones especiales. Pero hay cenas que pueden ser especiales sin que lo requiera la ocasión. Al menos en mi casa, lo de agasajar a alguien con la comida es algo muy habitual, y creo que ya he comentado alguna vez que uno se elige la comida y la cena de su cumple. Además de para los cumples o fiestas, a mí me gusta prepararle de vez en cuando una comida o cena muy especial a la gente con la que vivo, sin ningún motivo en particular. Eso sí: debe ser un momento en el que tengo tiempo, porque las cenas que yo suelo preparar requieren bastante tiempo, aunque no mucho esfuerzo ni mucho trabajo (salvo algunas excepciones). La verdad es que me fastidia un poco que esta entrada caiga tan cerca de San Valentín, a ver si es que alguien se va a pensar que es el motivo de la publicación, y nada más lejos de la realidad. Pero bueno, si a alguien sí le hace ilusión lo del día de los enamorados, espero que le sea de gran ayuda, porque creo que va a ser una recopilación muy completa. Y sí, muy larga. Paciencia.

Hace tiempo me surgió esta idea de tener recopiladas en algún lado ideas para hacer una cena especial, para que la gente no tenga que buscar en el Google “cómo hacer una cena romántica” o algo parecido. Ahora que ya he preparado unas cuantas de estas picaditas, puedo asegurar algunas cosas: se tarda bastante en prepararlo todo, pero no resulta mucho trabajo. Me explico: requiere mucho tiempo porque son muchos platos chiquitos, pero la mayoría de ellos son muy sencillos. También se puede hacer una selección de las ideas que aporto acá, y así trabajar menos. A mí, la verdad, no me importa en absoluto que lleve tanto tiempo (insisto, cuando dispongo de él). Lo voy preparando todo con tal ilusión y pongo tanto cariño en cada plato terminado, que al final se me pasa el día volando y ya es hora de la puesta en escena. Lo mejor es que prácticamente todo se puede preparar con antelación y conservar en la nevera. Es más: si hay sobras, aguantan varios días, y así tendremos entrantes ricos para las próximas comidas.

Para que les sea más fácil hacerse una idea de la selección (algo extensa, como digo) que les propongo, les voy a dejar un listado inicial, así no se tienen que recorrer toda la entrada para saber cuál es el último plato. Algunos de ellos no son recetas como tal, sino sugerencias. En algunas ocasiones, además, no especificaré cantidades, ya que dependerá sobre todo del número de comensales, de lo hambrientos que estén y de los platos con los que se acompañen. Espero que les gusten las ideas (no todas ellas originalmente mías, por cierto), y que pongan en práctica al menos algunas de ellas.

  • Atún con queso de untar.
  • Bombones de salmón.
  • Cóctel de gambas, palitos de mar y piña.
  • Endivias-cucharas.
  • Ensalada Caprese.
  • Ensalada de pera, nueces y Gorgonzola dulce.
  • Maíz dulce con salsa rosa.
  • Minipaninis de cebolla.
  • Queso de cabra con nueces y miel.
  • Revuelto de morcilla y manzana.
  • Rollitos de pera y jamón serrano.
  • Saladitos.
  • Tabla de ibéricos.
  • Tomate rallado.

Cuando vuelva a hacer una cena de estas, iré sacando fotitos de cada plato e iré actualizando esta entrada, para que no se quede tan solita.

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Canelones Farabella

Todos los canelones españoles que he visto son con un relleno muy del estilo de la salsa boloñesa que no estoy acostumbrada a asociar a los canelones. En Argentina se hacen de una forma muy diferente, tanto el relleno como la masa. No se usa la típica masa de pasta, sino que se hacen con crêpes. Hasta hace dos años y medio, creía que sólo en mi casa se hacían así, pero cuando Cirilo nos hizo canelones, comprobé que estaban hechos en base a los mismos principios que los de la Yolita. Así que digo yo que será cosa de Argentina.

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Esta entrada es también de homenaje y celebración. Ya hemos hablado alguna vez de Foody, que es el santuario por excelencia de los que comemos así más rarito por la razón que sea. Resulta que tras varios años atendiéndonos por teléfono y a través de la venta por Internet, por fin el 12 de diciembre abrieron su tienda física en Madrid, en la calle Roncesvalles 3, muy cerca del metro Menéndez Pelayo y de Atocha. Es decir: mejor situados y mejor comunicados, imposible. Desde aquí, mis mejorcísimos deseos. Estoy segura de que les irá muy bien en este nuevo proyecto, que lo están abrazando con la ilusión que se merece, y es así como salen adelante las cosas. Tienen todos los productos que buscamos, muchos que no conocemos (que levante la mano al que no le sonó a chino la primera vez que oyó eso de “goma xantana”), y otros tantos que les hemos pedido. Porque así son ellos de profesionales y adorables: nos dan todos los caprichitos. Y este es uno de ellos: cuando los canelones Farabella llegaron a nuestra vida bloguera, fueron ellos quienes escucharon nuestras súplicas. Dada mi costumbre de comerlos siempre con crêpes, lo de estos megamacarrones era todo un reto que han superado con nota. Comodísimos, facilísimos y riquísimos. Pikerita y Lupe ya los han probado.

Volviendo a la receta, el relleno es, efectivamente, el argentino. Es TAN rico que hasta para los no amantes de la espinaca (atentos los papis de nenes antiespinacas) se pueden hacer unos deliciosísimos y nutricionalmente inigualables canelones. Sólo aviso: no se fíen mucho de la foto final, que andaba escasa de salsa de tomate y la bechamel no me salió muy allá (es que nunca se la pongo, pero como estaban Juanchito e Isa, para ellos se pone). Además, por si cabe alguna duda de la calidad de este relleno, con ellos gané un concurso gastronómico en mi escuela, en la categoría de pasta. Generalmente, cuando los hago con crêpes, supone bastante trabajo, así que los hago en dos días: salsa y relleno un día, crêpes y bechamel (si le pongo) en otro. Pero en este caso, con los canelones de Farabella, el proceso final es tan rápido que en una mañana (tras desayunar fuerte) se pueden hacer. Con estas cantidades, comen 4 personas con bastante hambre, o 5 normales. Además, si sobran, se pueden congelar perfectamente: tanto los canelones ya listos, como el relleno y la salsa de tomate por separado.

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